Frase para un momento
16 02 2010Pasea la vista por el mundo que te rodea y cambia lo que no te guste.
Cadena de favores
Categoria : Deporte, Frases
Pasea la vista por el mundo que te rodea y cambia lo que no te guste.
Cadena de favores
Hoy he conocido en mis clases a una persona similar a otra a la que adoro porque me enseña cosas estupendas.
Esta persona en cuestión me ha sorprendido porque acude a clases de Alemán lunes y miércoles y a clases de Inglés Martes y Jueves. Tremendo.
A la pregunta de ¿Por qué haces eso? ¿Tantas clases? ¿Dos idiomas al mismo tiempo? Su respuesta ha sido muy clara:
Quiero hacer algo diferente que me destaque por encima de la gran mayoría cuando esta crisis pase. Todo el mundo sabe inglés (y yo también quiero) pero, ¿Cuanta gente habla Alemán?
Y me ha vuelto a la cabeza este asunto, como aquel día en el que un amigo en modo jocoso me comentó que su hija iba a clase de equitación y de esgrima porque en el futuro, cuando se produzca el cataclismo de la era moderna, solamente sobrevivirán aquellos que sepan montar a caballo y ganarse el respeto con la espada. xD
Y ahora te pregunto: ¿Qué te hace a ti especial? ¿Como afrontarás los retos que nos depara el futuro? ¿Qué haces ahí con los brazos cruzados?
Vamos!! El movimiento se demuestra andando…
No me atrevería a decirle lo que tiene que hacer con su pasado, sepa sólo, que a algunos de nosotros, nos importa lo que haga con su futuro.
Se adentraba en el bosque sin apenas darse cuenta y estaba solamente atenta a los pensamientos que le atormentaban. Estaba tan inmersa en sus proyectos, ilusiones y preocupaciones, que no se daba cuenta de que a cada paso la maleza era cada vez mas espesa y los árboles tapaban cada vez un poco más la luz de ese día, ya de por sí bastante gris.
No se había percatado de que su casa cada vez quedaba más lejos, sus seres queridos mas extraños, y su pasado olvidado. Lo estaba abandonando todo por una meta que quizá nunca alcanzase, pero mantenía la ilusión de una nueva vida.
Pero algo sonó tras de sí. Pronto notó esa presencia en su espalda y el vello de su brazo comenzó erizarse. Esa situación le había hecho despertar de la realidad que le atormentaba. Por primera vez en mucho tiempo sentía el peligro por encima del resto de cosas.
Quizás esta aventura había comenzado demasiado deprisa. Ahora no podía volver hacia atrás, o sí que podía…
En ese momento decidió enfrentarse a sus miedos, dejar atrás las anteriores derrotas y afrontar aquello que viniese a por ella.
Era él. Le andaba siguiendo los pasos porque solamente quería protegerla. Una cálida sensación la inundó y abrazando el destino le invitó a acompañarla.
El día gris se tornó soleado, el bosque se hizo campo de maíz, y las lágrimas que había derramado fueron lluvia que creció en arcoiris.
Ahora estaban juntos y no necesitaban si no acompañarse mutuamente hacia adelante.
PS
La última vez que hubo tanta expectación por unas tablas, éstas tenían unos mandamientos escritos.
- The Wall Street Journal
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